El pensamiento Sistémico es una forma de pensamiento.
Va más allá de lo que se muestra como incidente independiente y aislado hasta encontrar los patrones de su comportamiento. Al descubrir las relaciones que existen entre los sucesos es posible comprenderlos mejor y llegar a influir sobre ellos. Veamos el pensamiento sistémico como un método para identificar algunas reglas, series de patrones y sucesos a fin de prepararnos de cara al futuro e influir sobre él en alguna medida. Nos aporta cierto control.
Para hablar de Pensamiento Sistémico, debemos empezar por comprender qué es un Sistema. Lo entenderemos como algo que fundamenta su existencia y sus funciones como un todo mediante la interacción de sus partes. Podemos decir también que es una totalidad percibida cuyos elementos se "aglomeran" porque se afectan recíprocamente alo largo del tiempo y operan con un propósito común. (Art Kleiner). La palabra Sistema proviene del griega Sunistánai, que originalmente significaba "causar una unión".
Los ejemplos más elocuentes los encontramos en los sistemas vivientes. Consideremos por ejemplo, el cuerpo humano, la atmósfera, las enfermedades, los sistemas ecológicos, las fábricas, las reacciones químicas, las entidades políticas, las comunidades, las industrias, las familias, los equipos y todas las organizaciones.
Aunque el estudio de los Sistemas se ha rodeado de un aire demasiado académico y complicado, diremos que el Pensamiento Sistémico es todo lo contrario. Se trata de algo práctico ya que todos nosotros estamos rodeados de sistemas y por lo tanto no requerimos de ningún conocimiento matemático especial para comprender sus principios. Es algo que podemos incorporar a nuestra vida y empezar a utilizarlo.
¿Cuáles son las ventajas del Pensamiento Sistémico?
- Ejercer mayor influencia en nuestra propia vida ya que nos permite descubrir patrones que se repiten en los acontecimientos. Al identificar estos patrones la persona está en la capacidad de hacer previsiones sobre diferentes aspectos de su vida como su salud, trabajo, finanzas, relaciones, etc. Facilita encarar el futuro y evita la incertidumbre ante el mismo.
- Proporciona mejores estrategias de pensamiento. Proporciona métodos para enfrentar los problemas de manera más eficaz. Lo mejor de todo es que no sirve únicamente para resolver un problema sino para identificar el pensamiento que lo origina.
- Puede acabar permanentemente o al menos reducir considerablemente la actitud de "esfuerzo permanente". Resolver un problema depende de encontrar el lado correcto desde el cual se abre la puerta evitándonos empujar o tirar en vano. Una vez se descubre cuál es el lado correcto, la puerta se abrirá fácilmente.
- Es la base de un razonamiento claro y una buena comunicación. Nos permite ampliar nuestro propio punto de vista y profundizar en él.
- El pensamiento Sistémico permite superar la tendencia a culpar a otros o a uno mismo de lo que ocurre. La culpa es un enfoque equivocado ya que las personas hacen lo mejor que pueden dentro del sistema al que pertenecen. Se trata entonces de la propia estructura del sistema, no del esfuerzo de las personas que lo forman lo que determina los resultados. Para lograr ejercer alguna influencia es necesario comprender la estructura del sistema.
- El pensamiento Sistémico es un instrumento fundamental para guiarse a uno mismo y dirigir a otros con eficacia. En el mundo empresarial sirve para crear y dirigir equipos ya que cada equipo de personas funciona como un sistema.
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